Ausencias

Sálvame de las distancias largas porque pierdo el horizonte.

Acércate en corto que quiero mirarte de largo y, así, ver la noche vestida de aurora en tus ojos.

No me digas nada, no hace falta. Tus silencios me hablan de un blues al caer la tarde cuando la cosecha ya está hecha y tus manos permanecen vacías.

Déjame que te sienta a mi lado a pesar de estar tan lejos; a veces creo que respiras en mis pulmones acolchados en vientos de verano.Hay días, cuando la luz se apaga, que tú estás en algún lugar iluminando mi desconsuelo, anidando como un polluelo siempre en mi corazón y, éste, latiendo por las dos.

Los trazos de un pincel inservible

Nos ha borrado de la fotografía de su vida, no porque no nos hubiese querido, sino porque quiso modificarla.Nos ha borrado junto al amor que sintió por si misma.Hay personas que gritan porque quieren crear un futuro mejor, pero eso no es verdad, el futuro es un vacío indiferente que no le interesa a casi nadie. El pasado, el mío y el de todos nosotros, está lleno de estrellas que con alguna interrupción iluminan nuestros presentes angostos y rutilantes y ese rostro nos irrita, nos ofende y por eso queremos retocarlo.Las personas que quieren ser dueños del futuro, sólo para cambiar el pasado, merecen detenerse a repostar.

“El futuro es tuyo, el camino está trazado, si me lo dedicas admiraré tus estrellas y si no es así me apostaré al bordecito para que al menos me mires”. Lo que no sabes NECIO, es que el trazado es tan importante como mío, tan largo como yo quiera y tan justo como para dibujarlo en el ALMA y el ALMA sólo es de Dios y tú no eres Dios. El desprecio no es la mejor condición para el ser humano, porque si entras en el laboratorio donde se retocan las fotografías y donde se reescriben biografías, tú nunca serás bienvenido porque te faltan pinceles y paletas para gestar los dibujos más realistas y transparentes de las vidas de los otros. Tú nunca puedes ser pintor, ese es un privilegio reservado para los más grandes y tú grande, no puedes llegar a ser nunca, porque te arrastras por unas migajas al borde del «camino”. Tú vive tu vida y cuida que “el abrazo de amigo” no te explote dentro y aniquile la prepotencia con la que amaneces cada mañana.Poco agradecido eres, por esa razón,tu abrazo destruye el gesto, porque siempre existirá un orden inaccesible para tí en el universo de mis PERLAS y la gratitud es una virtud de la que tú careces por completo. No tienes pinceles para seccionar los más bellos paisajes de mis Acuarelas Angelicales. Ellos están en mi horizonte, pero ellos, TÚ NO y… ¿utopía o realidad? Qué más da. Me sirven para caminar. Tú lo haces por el universo de la tibieza y de la postergación y eso se nota chaval.

Entre el cielo y el suelo

Cuando tu voz se hace poema y recorre mi mente, me gusta….

Me gusta …la dulzura aterciopelada de tus tímidas confesiones.

La ternura con la que manejas el ayer en tus ojos de permanente mirada al cielo como si hablando con Dios creyeras que sólo fue un mal sueño que duró demasiado.

Me gustas… cuando sientes la cadencia de esa confesión a medio hacer y te trastornas en vulnerable al recontar tus defectos.

Cuando sonríes en tus palabras dulces, cuando descifras enigmas en una historia, cuando seduces con tu prosa y levitas con esa mar de poesía que asoma por tus dedos.

Me gusta… cuando recuerdas tu niñez oxidada y desvelas tus amarguras,lejanas en el tiempo y próximas en tu memoria. Cuando narras soledades en tu Manjarín del alma y el silencio te acongoja. Cuando arañas el dolor, cuando despliegas tus alas para mirar ese futuro que nadie sabe dónde terminará o que, quizá, la soledad descifre su enigma.

Sí, me gustas …porque rezumas sencillez, sabiduría acoplada a estos tiempos en que el aire no es aire sino todo lo contrario,palpas la soledad sin llegar a tocarla y crees que tu alma no se merece la ausencia.

Sí, rematadamente me gustas …porque hay bondad en tu mirada, amor en tus palabras, sinceridad en tus renglones torcidos y deseos incontenibles de superación constante.Ese aspecto te hace grande y te asegura la victoria repleta de emociones inolvidables.

El perdón clavó en ti su maravilloso aguijón y el dolor abrió tu cielo de inconmensurables bellezas prendidas tímidamente en tu alma.

El horizonte es tan infinito como tu misma vida,espera sentado al borde mismo del camino y recoge cuidasosamente el perfume que a su paso,destilan las esencias más exquisitas.

Es lo que te aguarda…viveló , disfrutaló y sorprendeté a ti mismo como un recien nacido, que sólo ve para descubrir la vida desde lo más alto.

Te quiero,mi vida,yo te dibujaré el camino.

Estudiar con entusiasmo en ENASIS VALLADOLID

Una vez escuché al alguien cuando era niño que el entusiasmo movía montañas. Me hizo pensar mucho. Ya de niño me daba cuenta de lo importante que era el entusiasmo. Mi entusiasmo por algo contagiaba a mis padres y me permitía conseguir algunas cosas que deseaba. Desde entonces cada vez me ido convenciendo cada vez más de que si quiero conseguir algo que merece la pena tengo que hacerlo con verdadero entusiasmo.

El entusiasmo lo mueve todo:

  • El entusiasmo abre la mente, hace más fácil lo difícil.
  • El entusiamo incrementa nuesta productividad, nos permite trabajar mucho más rápido y con mejores resultados.
  • El entusiasmo hace más fuerte nuestra voluntad y la constancia en el trabajo.
  • El entusiamo nos lleva a no rendirnos nunca (ver no te rindas)
  • El entusiamo nos convierte en más fuertes, nos hace más optimistas, más seguros de nosostros mismos, más convencidos de que alcanzaremos nuestras metas.
  • El entusiasmo multiplica nuestra capacidades, hace que nuestros coefientes de inteligencia parezcan muchos mayores e incluso tal vez lo sean, si consideramos la inteligencia emocional como una aliada.
  • El entusiasmo es contagioso, hace posible lo imposible.

Estudiar con entusiasmo

Las técnicas de estudio pueden ayudarte a mejorar tu rendimiento. Pero créeme, el bálsamo, la piedra filosofal, es el entusiasmo. Con entusiasmo obstendrás los mejores resultados.

¿Cómo estudiar con entusiasmo? Se preguntará un autoconvencido «mal» estudiante.
– Precisamente cuando intento estudiar me aparece cualquier sensación menos el entusiasmo. Pensará.

Los humanos tenemos la suficiente fuerza de voluntad para automotivarnos a la hora de hacer cosas. Alguien que tenga hambre escalará montañas si el alimento únicamente es posible encontralo en la más alta cima. Si algo realmente nos interesa somos capaces de no dormir, de luchar, de no parar hasta conseguirlo.

Cómo desarrollar entusiasmo con los estudios

Comer, amar, pasarlo bien quizás te motive enormemente. Bien, pues intenta convencerte que estudiar es tan importante para ti como todo lo que te motiva. Hace algún tiempo escribimos las 101 razones para ser un buen estudiante. Es importante que encuentres las razones que te motiven, que te entusiasmen a ti.

Utiliza tu imaginación y tus sentimientos más íntimos. ¿Qué te gustaría ser? ¿Primer ministro? ¿millonario? ¿el mejor médico del mundo?. Todo vale si llegas a la convicción de que estudiar es el medio para alcazar tus objetivos.

Cuando te pongas a estudiar, aunque no tengas ganas, las clases sean aburridas, los profesores no te gusten, etc. Todo eso será anecdótico si te has convencido de que lo que más deseas en tu vida pasa por estudiar.

Estudiar con entusiasmo incremetará tu capacidad de concentración y tu rendimiento cada segundo que emplees en estudiar. Te ayudará a volcarte a atender en las clases. A recoger los mejores apuntes y contrastarlos con los tuyos. A aprovechar cada minuto y no perder el tiempo. A preparar con mucha antelación los exámenes…

Así que, no lo dudes: enciende el motor de tu entusiasmo

Dificultades de aprendizaje

Marina estaba en el segundo curso de primaria y en navidad práticamente todos sus compañeros se fueron soltando en la lectroescritura, pero Marina no era capaz de leer una palabra seguida. Nos recomendaron en ENASIS que Marina debería hacer una prueba de capacidades para saber cómo manejaba los intrumentos que ella necesitaba para aprender a su nivel los mínimos establecidos y efectivamente a través de esa prueba individualizada se descrubrió que su capacidad perceptiva estaba poco o mal desarrollada.

Detectado el problema, la pedagogo empezó a trabajar con ella precisamente esos aprendizajes mal desarrollados a los que sus padres lo habían llamado fracaso escolar en su hijo.

Marina durante un curso escolar trabajando dos días a la semana mejoró de forma extraordinaria, aunque lógicamente ella debe seguir durante bastante tiempo todavía para recuperar el tiempo que se perdió hasta que se inició el trabajo pedagógio que ojalá hubiese empezado antes.

Todo lo que en ENASIS hemos conseguido para ella son esos pasos imprencindibles que la van a permitir seguir siempre hacia adelante.

Gracias Marina por tu esfuerzo.

Un beso.

Cómo se detecta una dificultad de aprendizaje

Estas dificultades suelen ir acompañadas de:

  • Falta de concentración.
  • Distracciones frecuentes.
  • Problemas para secuenciar ordenadamen el alfabeto.
  • Silabeo en las palabras.
  • Detenerse en ellas a menudo.
  • Deletreo.
  • Falta de comprensión en las mismas.
  • No ve las trabadas.
  • No es capaz de relatar un hecho de forma ordenada, vocabulario muy limitado.
  • No comprende el contenido de un chiste, adivinanzas, etc…

 

En definitiva si esto sucede y se aprecia con frecuencia tiene que ser diagnosticado y debe comenzar la reeducación de esos aprendizajes poco o mal desarrollados.

La pedagoga del Centro ENASIS trabaja muy duramente todos los días para que los niños con dificultades de aprendizaje logren aprender más fácilmente porque conoce es dificultad. Y comienza entonces un programa individualizado que tiene mucho que ver con las necesidades que presente cada alunmo.

Apoyo pedagógico ENASIS VALLADOLID, más que una academia

El Centro Pedagógico y Académico ENASIS cuenta con una pedagoga que lleva con nosotros 17 años y es la encargada de hacer una evaluación inicial de los alumnos en primaria y secundaria, con el fin de conocer las necesidades de nuestros alumnos y diagnosticar posibles dificultades.

A partir de este infrome se inicia un programa de reeducación de aprendizajes coordinado en todo momento por los padres y profesores del centro donde curse sus estudios.

Jubilación de mi amiga Magena…..

En esta nueva etapa,te esperan cosas muy hermosas y yo quiero estar a tu ladito para verlo.TE QUIERO MAGENA.

A nuestros blogueros disfrutad de lo que ella entre lágrimas leyó y sintió ese día…..porque se jubila pero sigue y seguirá ejerciendo como una de las mejores maestras de infantil que yo conozco,allá en la cálida Canarias,tuvieron la suerte de conocerla y disfrutarla.

DE RECUERDOS Y ANHELOS

Breve y concisa será mi despedida, pero estará repleta de recuerdos, de los buenos recuerdos que llenaron mi vida.

Permitidme un escueto itinerario:

Dominicas. Ahí comienza mi vida en la docencia, ahí están viejos amigos que perduran y el recuerdo impagable de aquellos niños míos que atribuirme sus éxitos quisieron.

Tacoronte. Lugar de ensueño, punto en el universo, paraíso de haberes: niños, padres y aprenderes, Consuelo, compañera inseparable para todos los días de mi vida, amiga inolvidable; tiempos felices para una profesión de ensueño.

El mar y el cielo se unieron frente a frente, allí donde los días tenían pocos segundos para tantos quehaceres.

Entre el cielo y el suelo caminé rozando las estrellas, acariciando la luz que cada día acudía puntual, blanca y radiante para hacerme ver, acariciar, compartir y confiar ilusionada como una chica quinceañera.

Tomecano. Nuevo cielo en la ladera del camino, flores, espacio verde y mucho “Santo Advenimiento”, paralelo al reto de mi vida, allí nadé a “pecho descubierto” sin peto ni espaldar, defendiendo causas perdidas de antemano, rogando y afirmando que en la vida hay sitio para todos, que solo rozando la emoción se pueden conseguir nuestros anhelos, y así mano con mano reclino mi cabeza ante la suave brisa de la noche.

Han pasado tantos años…. He vivido tantas vidas… que aunque a veces me cubra las espaldas y lleve algo de ropa en mi mochila, sigo queriendo ubicarme en todas partes, para oblicuarme si es preciso y abrazar sin fianza a todos los que conmigo quisisteis pasear por mi camino.

 

 

Gracias a todos

Historia de una experiencia

LA HISTORIA DE UNA EXPERIENCIA

Verano azul y ocre, calor y temperatura elevada, esperanza en el corazón, dolor, angustia y deseos incontenibles de abrazar fuerte, muy fuerte la vida.

Allá por el verano de 1965, el cielo se resquebrajaba para mí. Es una triste historia que reposa en mis recuerdos de niña y ahí estará eternamente.

Hoy por primera vez, van a ver la luz. Deseo fervientemente darle gracias al cielo por todo lo que sucedió después.

Aquella niña no comprendía nada… Las circunstancias la llevaron con tan sólo 9 años a organizar, cuidar y dar sostenibilidad a una casa con 3 niños a su cargo y una madre que se debatía entre el sol y la luna, entre el ser y el no ser y caminaba apagando el fuego abrasador, reconocía la vida con un suspiro, pasaba de niña a mujer ignorando cómo se hacía aquel cambio.

  • Hija: Tu madre se muere –dijo mi padre entre sollozos y abrazos-
  • ¿Por qué, padre? Madre no se va a ir porque mis hermanos son todavía muy pequeños.
  • Ya hija mía, ya sé que son pequeños pero tu madre se muere.

Yo no sabía apenas rezar, pero juro a Dios que aquel día de verano recé con tanta fuerza que aún recuerdo mis manos apretadas…tanto, que la sangre fluía poderosamente por ellas hasta creer que el sudor tenía el color rojo intenso del deseo de vida para ella.

  • No lo permitas Dios mío, yo todavía no sé cómo se puede vivir sin una madre, sólo tengo 9 años.
  • No te la lleves todavía, tendrá que enseñarme lo que necesito saber para cuando sea mayor. ¿Es qué no lo entiendes?

Un silencio atronador me respondía:

  • Espera… Acaríciala, dale tú el hilo de vida que le falta.
  • ¡Yo no sé hacerlo! ¡No se dar vida! ¡Necesito a mi madre para aprender cómo se hace!

Mi padre se fue a trabajar. El mundo no se podía detener y su próximo destino era un pueblecito cercano al mío, San Esteban del Molar.

La sed y el polvo del camino hicieron a mi padre detenerse en el “Mesón Camila”, lugar y referencia del pueblo.

  • Isidoro, hace calor. Pasa, el agua es gratis y la posada siempre está abierta para las buenas gentes como tú.

Mi padre aceptó la invitación mientras la noche lo tragaba y la soledad lo comía. El silencio lúgubre del momento dio paso a los sollozos de un hombre marcado por el deseo irrefrenable del contar sus días, su presente y esa maldita enfermedad que venía de frente, para elegir mal y demasiado pronto, a la madre de sus hijos.

Detrás de una pequeña ventana, abierta por el calor reposaba el médico del pueblo, Don José Antonio. Era su primer destino, el comienzo de su devenir profesional, la curiosidad y seguramente la primera oportunidad que se le presentaba. Fueron los elementos necesarios para ofrecerse a visitar a mi madre.

  • ¿A usted le importaría que yo, como médico, la fuese a visitar?
  • A mi no me importa pero allí ya hay médico y sería muy comprometido para usted…
  • No se preocupe el casco de la moto me servirá de disfraz…

Las visitas a mi madre eran la esperanza de su vida. Pronto mejoró y nadie, salvo nosotros, sabía quien era esa persona disfrazada de “motero” que entraba en casa del “Lucero”.

Y Dios oyó mi ruego. Y el cielo recubrió su cama para curar a mi madre.

Y hoy, queridos paisanos, con 88 años y lúcida con el astro Sol, camina erguida y saboreando cada minuto de sus celebrados días, haciendo de faro-guía para quienes la disfrutamos.

A Dios le pido que le perdone la vida porque necesito caminar a su lado el resto de la mía.

Un sueño de esos que se hacen realidad.

 

Dedicado a mis padres, Isidoro Cañibano y Mª Teresa Palmero

La luz de la verdad

¿Por qué me he de inventar cosas si el mundo me habla? No hay nada mejor que escuchar cuando algo late a tu alrededor para sacarte del ostracismo y ver que la luz no se apaga; siempre surge una llama que, aunque temblona e insegura, ilumina con sus chispas para que mires y veas que la vida renace en cada instante…

Ella es como una roca con aroma a hinojo marino. Impenetrable, dura en su costra, acostumbrada al batir del oleaje estrellándose con la costa. Pero un buen día tanta marea cuarteó su caparazón y el agua comenzó a entrar igual que a un barco por su espita; se ahogaba. La vi cómo se hundía, cómo se perfilaban sus mástiles entre la espuma.

Sin embargo, el temporal de pronto amainó, y la chica de las rocas se sujetó a la punta del mástil obligándose a resistir a pesar de que ya no tenía fuerzas.

Ayer, en una tarde ceniza, escuché el aleteo de su gaviota como hacía mucho tiempo. Tal como era ella antes, tal como ha sido siempre.

No podía apartar mis ojos de aquella náufraga que estaba, por fin, llegando a tierra firme.

Me sujeté a su silbido porque, aún siendo muy distintas, tenemos algo en común: la fuerza de voluntad y, si ella estaba consiguiendo sobrevivir a un fuerte temporal, yo también. Su faro, la luz que ella despide me guiará a llegar a puerto.